Cristianos que convencen respecto al evangelio?

Biblia para blog, blogger

A menudo solemos ver que al momento de predicar el evangelio, hermanos se frustan al ver que no logran persuadir a su interlocutor que Cristo es la verdad de la salvación. Pueden dedicar horas a una pesada conversación donde el único fruto que se puede ver es la irritación del ánimo de ambos bandos. Pero veamos que dice la palabra de Dios respecto a esta persuasión que muchos toman como meta al predicar, sin embargo produce frustración al ver que no es para nada fácil hacerlo. Para tal motivo veamos el siguiente apartado de la Biblia, la parábola del sembrador:

1 Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.

2 Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.

3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.

4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.

5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;

6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.

8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.

9 El que tiene oídos para oír, oiga.

Mateo 13:1-9

La parábola del sembrador fue la primera parábola que dió nuestro señor Jesús y es clave entenderla al momento de predicar. Cuando hablamos de lenguaje parabólico, estamos hablando en un lenguaje que conserva una igualdad entre situaciones que aunque parecen de distintos contextos, las dichas a nivel espiritual conservan una relación contextual bastante importante. En primera instancia al ser predicadores de la verdad, debemos tener en cuenta que nosotros somos los sembradores de los que habla este pasaje y debemos limitarnos con nuestra misión: tan solo esparcir la semilla; se nos sale de las manos saber donde quedará esta semilla.

Cuando predicamos y no logramos captar el interes de nuestro interlocutor o solo recibimos frases retadoras a nuestro Dios, con enunciados que comienzan “Si Dios existe, entonces por qué?…” Debemos saber que nuestra semilla a caído en el camino y las aves se la han comido.  Cristo dio esta parábola en primer lugar par advertirnos de algo al momento de predicar, no siempre al predicar vamos a lograr nuestro propósito de convencer. Si tuvieramos seguridad de que al predicar todas las personas que reciben la palabra van a tener frutos de ello, Jesús sencillamente no hubiese dado esta parábola.

Si análizamos muy bien, vemos que Jesús jamás intentó ser persuasivo, Él sencillamente predicaba la palabra y no obligaba a nadie que le creyera ó en el caso superior que lo siguiera. Es así que no te aflijas hermano si no logras que alguién reciba a Cristo como salvador, resuelve simplemente orar por él, para que Dios transforme ssu corazón. Recuerda las palabras de Jesús cuando le estaba encomendando a los doce la misión de predicar.

Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.

Lucas 10:11

La Humildad en Cristo

Ser humildes es una  virtud que como hijos de Jehová debemos tener, en este estudio Bíblico se va a aclarar lo que significa en realidad la humildad para con el Padre y establecer como propósito vivir nuestra vida en humildad. Nuestro ejemplo a seguir radica como siempre en la conducta de Jesucristo, cuando Él se hizo hombre en la tierra. Muchos consideran que ser humilde es un sinónimo de ser pobre económicamente, de acuerdo a esta concepción entre más escaseen nuestros recursos económicos, más humildes somos, lo cual es una visión bastante errónea y limitante de lo que significa humildad.

La humildad no es para nada un concepto económico que indica pobreza, lejano a eso la verdadera humildad se basa en riqueza, con ello no me refiero a riqueza material, me refiero a la abundancia espiritual. Si nuestro espíritu es rico en Amor de Dios más humildes seremos delante del Padre. La humildad es pues reconocer nuestra condición humana. Como humanos nos sentimos alegres, efusivos, reímos, lloramos, sentimos…; pero como humanos también somos vulnerables al dolor, al sufrimiento, a la  tristeza, al miedo, a la tribulación, a la enfermedad y a la muerte. Por lo tanto sea cual sea nuestra situación, seamos ricos o pobres, sabios o no, hombre o mujer… todos tenemos y pasamos por dichos estados que acabé de pronunciar, luego nadie es superior a nadie. En esto consiste la humildad, en saber que yo como humano no soy superior a ningún ser humano, en ningún sentido. Debemos ser humildes como Cristo, Él bien lo dice (Mateo 11:28-30): 28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Es primordial ser humildes para nuestra relación con Dios (Salmos 138:6 y Proverbios 15:33), Jehová atiende al humilde más mira de lejos al altivo o soberbio. Al reconocer nuestra condición humana sabemos que somos muy vulnerables y que siempre necesitamos de Jehová. Jehová se agrada de los humildes (Salmos 147:6, Isaías 57:15  y Santiago 4:6) y por ello es que debemos siempre revestirnos de humildad, la humildad también se refleja en las relaciones con los demás en cada ámbito de nuestras vidas.

Jesús es nuestro ejemplo de humildad por excelencia, el reconoció su condición humana y jamás (aun teniendo la potestad para hacerlo, siendo el Hijo unigénito de Dios con gran gloria y poder) se atrevió a manifestarse como superior despreciando a los hombres pecadores. El nunca dijo cosas como: “Es que ustedes son pecadores, yo no, apartasen de mi” , “Yo si soy sabio, pobres de ustedes que no!”, “Yo si  tengo unción, pobres, ustedes no!”, “Ay! cometió un gran error, su nombre ya fue borrado del libro de la vida”, “Miren a ese hombre, ni lo miren no es digno aun de vuestra mirada” “Ay!, quítese de mi presencia, impuro”. Todo lo contrario, Jesús socializaba con los pecadores, (Lucas 5:30-32), sanaba enfermos, siempre servía a los menesterosos, hacía milagros a aquellos que se lo solicitaran y aun cuando lo vituperaban no maldecía aquellos que lo hacían; recuerden mis estimados hermanos que Él le pidió misericordia al Padre para aquellos que lo estaban torturando y asesinando (Lucas 23:33-34).

Ser soberbio o altivo no es solo presumir y humillar a la gente, ya sea por estatus social, por riquezas materiales o por estudio y conocimiento. Desafortunadamente en muchos casos se presencia soberbia por parte de personas que se creen más espirituales que otras, que presumen y humillan con una supuesta unción superior. Por lo cual deliran que tienen derecho de ir acusando, señalando, juzgando y condenando sin prudencia alguna. Muchos creen que tienen autoridad para juzgar y condenar, cuando aun no tienen ni la menor idea de los designios de Dios para aquellas personas que señalan (Romanos 14:10-13). Debemos ser humildes en el evangelio también, no menospreciar a los demás hermanos en Cristo sintiéndonos superior a ellos y con más galardón en los cielos, recuerden mis hermanos que siempre debemos llegar con humildad mirando a mi hermano como un par (Filipenses 2:3-4 y Colosenses 3:12-14) y no dejándonos engañar que somos mejores en nuestra vida en Cristo que los demás. Recuerde su condición humana mi estimado lector, y no olvide que por esta condición usted es muy propenso a estar en error y también a cometer pecado (sin siquiera darse cuenta); no olvides a Jesucristo, Él jamás cometió algún error o pecado y ni aun así presumía de santidad y andaba humillando a la humanidad. Cuando haces esto estas obrando igual que el fariseo de la siguiente parábola: Lucas 18:9-14: 9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola  10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. 14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido. 

Para terminar mis amados hermanos siempre busquemos ser humildes delante del Padre, ya que Dios tiene demasiado agrado con esto. Bajo ninguna circunstancia nos creamos superiores a nuestro prójimo. Miremos la conducta de Cristo y seamos imitadores de ella, puesto que con ello nos hallamos dignos delante de Jehová. Cuando somos humildes podemos amar con facilidad a nuestro prójimo ya que lo vemos como un par; cuando no despreciamos a nadie, nuestro corazón hallará regocijo para servir al menesteroso ya que de este modo estaremos sirviendo al propio Jesucristo (Mateo 25:33-40).

Eclektos

Pasando por Tribulaciones

En Dios solo hay que confiar para blog, blogger

Las tribulaciones se hacen necesarias en la vida en Cristo, de este modo se prueba la calidad de el nivel de vida del cristiano y se fortalece muchos de los aspectos para acercarnos al propósito de vivir en santidad. De tal forma debemos estar preparados para las pruebas, para perfeccionarnos como hijos de Dios. Además estas son necesarias para alcanzar la gloria del reino de Jehová como bien se esclarece en el siguiente pasaje Hechos 14:21-22: 21Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, 22 confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.  

Como tribulación entendemos un periodo de adversidad, de congoja, de dificultad, problemas y tristeza; para enfrentar dicho periodo es  necesario  fortalecimiento de la fe, todos los cristianos pasamos por este tipo de periodos (1 de Tesalonicenses 3:3-4) porque las obras del Señor se prueban como el oro (Zacarías 13:9). Es normal que durante estos tiempos se presente, tristeza, duda, ansiedad, intranquilidad, angustia y en muchos de los casos desesperación; también es común sentir que Dios nos ha abandonado que su gracia ya no nos acompaña (Salmos 10:1); hasta el mismo Jesús en la cruz se sintió desamparado  (Mateo 27:46) en el libro de los Salmos podemos apreciar como la congoja invade el alma del atribulado. Pero no hay de que preocuparse Jehová de los ejércitos esta siempre presto a guardarte del mal (Salmos 94:14) que aunque no lo pareciera el está sosteniéndote en sus brazos (Salmos 22 y Salmos 23).

No importa que tan difícil sea el momento mi estimado hermano, Jehová nos dice que nos consuela en medio de la tribulación 2 de Corintios 1 3:7: 3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, 4 el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. 5 Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 6 Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos. 7 Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación. En este pasaje también se resalta que cuando nuestros hermanos padezcan tribulación, es necesario nosotros como cristianos consolarlos y repetirles las mismas palabras de aliento que Jehová tiene en su palabra, el Espíritu Santo es nuestro consolador (Juan 14:15-31) y cuando consolamos a nuestro hermano tribulado recordándole todo lo que Jesucristo nos ha dicho, estamos siendo utilizados por el Santo Espíritu del Padre. Como iglesia de Cristo es nuestro deber siempre ser apoyo y consuelo de cada uno de nuestros hermanos.

No importa cual sea el suceso tragedia, enfermedad,  perdida del empleo, perdida de un ser querido, tristeza, humillación…, mi hermano siempre debes pedir fortaleza y ser paciente con el ejemplo que nos muestra Job. Miremos el efecto que produce la tribulación como hijos de Dios Romanos 5:1-5: 1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5 y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. Absolutamente todo lo que pasa en nuestras vidas como pueblo de Dios, es para bien (Romanos 8:28), Jehová nos sacará en victoria de acuerdo a su propósito; en Cristo somos mas que vencedores.

Por último mis amados hermanos, recuerden que siempre deben confiar en Dios sabiendo que el nunca los desamparará y que debemos vivir por fe (2  Corintios 4:7-18) ya que nada nos separará de su grande e infinito Amor, traigamos a memoria lo que nos dice el apóstol Pablo en  (Romanos 8:28-39), donde nos dice que absolutamente nada nos podrá separar de Jehová, que siempre estemos confiados de ello puesto que somos sus hijos. Pidan fortaleza y en Él hallen refugio en la tribulación, ya que esto sera para su bien venidero; no desfallezcan nunca. Siempre lean su palabra y tengan presente el siguiente Salmo:

Salmos 46

1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 

2 Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, Y se traspasen los montes al corazón del mar; 

3  Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza. Selah 

4 Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, El santuario de las moradas del Altísimo. 

5 Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana. 

6 Bramaron las naciones, titubearon los reinos; Dio él su voz, se derritió la tierra. 

7 Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah 

8 Venid, ved las obras de Jehová, Que ha puesto asolamientos en la tierra. 

9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, Y quema los carros en el fuego. 

10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. 

11 Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

Jehová siempre nos dará fuerzas para mantenernos de pie en el momento de la tribulación y nos sacará victoriosos!

Eclektos

Somos el Pueblo de Jehová (El Linaje de Abraham, La Iglesia de Cristo)


imagenes para blogspot

El recibir a Cristo como nuestro único y suficiente salvador y el vivir bajo los preceptos y amonestaciones de Dios y el guardar sus mandamientos, nos constituye ciudadanos celestiales (Filipenses 3:20), pueblo del Dios vivo!. Es por ello que debemos gozarnos ya que somos herederos ante la gracia que nos fue dada mediante el señor Jesucristo;  el propósito de esta entrada es aclarar que a Dios no lo importa tu nacionalidad, ni tu genero, ni tu cultura, ni tu color de piel; para hacerte parte de la descendencia o linaje de Abraham, lo único que le importa a Dios es que tu tengas un corazón dispuesto amarle y a servirle.

Los judíos se jactaban de ser descendientes sanguíneos de Abraham, pero ¿esto realmente los hace parte del linaje de Abraham?, miremos los siguientes pasajes de las Santas Escrituras: Mateo 3:8-9 8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, 9 y no penséis dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. En los anteriores versículos vemos como  Juan el bautista reprendía a los fariseos y saduceos que se infiltraban en los bautismos, creyendo que su galardón celestial estaba asegurado por ser judíos de nacimiento. Sin embargo Juan el bautista aseguraba que esto no los hacía participes del linaje de Abraham, ya que de cualquier lugar del mundo Dios puede dar como heredero a cualquier persona.

Para pertenecer a la descendencia de Abraham no se necesita nacer en Israel o ser descendiente directo de los habitantes de dicha nación, esto  lo comprobamos cuando Jesús les hablaba a los Judíos Juan 8:37-40 37 Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros. 38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre. 39 Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham harías. Por lo tanto lo que nos hace pueblo de Dios (su iglesia) es exactamente imitar la conducta de Abraham, la cual consistió en agradar a Dios y tener fe para creer sus promesas.

Al considerarnos pueblo de Dios, constituimos su iglesia, la cual Cristo compró con su preciosa sangre (Hechos 20:28), somos hermanos hijos del mismo Padre, al ser nuevas criaturas con Cristo, hallamos igualdad ante Jehová como herederos: Efesios 2:12-16 12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 13Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. 14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, 15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Lo que demuestra que como Iglesia hacemos parte del privilegiado grupo del pueblo de Dios, sin importar nuestra nacionalidad (1 Pedro 2:10).

Por último vemos como se cumple la profecía de Juan el Bautista, acerca de los descendientes de Abraham, como hijos de Dios somos linaje del Patriarca, padre de la fe. Bien lo dice Galatas 3:24-29:  24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. 25 Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, 26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa. Con la ley dada a Moisés, el pueblo de Dios se restringía exclusivamente a la nación de Israel (descendientes sanguíneos de Jacob); pero por la gracia de nuestro Señor Jesucristo nos hacemos hijos de Abraham también, lo que nos establece como pueblo de Dios; en el  versículo 28 del anterior pasaje se indica que a Dios no le importa ya si eres israelí, estadounidense, mexicano, colombiano, etíope, guatemalteco, hombre o mujer… lo que le importa es que tu tengas un corazón contrito y humillado hacia Él,dispuesto a servirle para ser participe de su Nación Espiritual.

En este orden de ideas en el versículo 29 vemos como se cumple la profecía dada a Juan el Bautista y la promesa que le dio Jehová Abraham (Génesis 15:5), con lo que comprobamos la infalibilidad de la Palabra de Jehová, somos numerosos los cristianos, como las estrellas. ¡Somos descendientes de Abraham!. Por ende las promesas que fueron dadas al pueblo de Dios, también son efectivas para nosotros: Romanos 4:13-17 13 Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. 14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa. 15 Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión. 16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros. 17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.

Gocémonos pues mis amados hermanos de este galardón, el ser parte del pueblo de Jehová es el mayor de los privilegios que podamos tener; considerarnos hijos y alcanzar muy grandes promesas con la fe, como lo hizo nuestro padre Abraham son metas que debemos conquistar. Como hijos de Dios estamos llamados hacer grandes cosas por su Reino; grandes son las bendiciones para aquellos que tenemos a Jehová como Padre, aquellos que somos parte del pueblo de Dios.

Eclektos


El Perdón y el Amor hacia los Enemigos

Vence a tus enemigos para blog, blogger

Tal vez una de las más duras pruebas para los cristianos es el perdonar alguna persona que nos hizo daño y amar nuestros enemigos por el hecho de ser nuestros prójimos. Más de una persona encuentra difícil esto, sin embargo como todo en los caminos de Cristo es un proceso, el perdonar y amar a nuestros enemigos también lo es. En la entrada ¿Que es el Amor? se nos exhortaba que como hijos de Dios es nuestro deber el amar de forma verídica: demostrándolo. Precisamente el tema de esta entrada esta directamente relacionado con el verdadero significado de amar, además es necesario como cristianos iniciar este proceso si actualmente se posee odio en el corazón hacia alguien.

El perdonar las ofensas y agravios de las demás personas (sin importar de que tipo o cuan grave sea la situación), es directamente proporcional al perdón que tiene Dios para nosotros; aunque con Jesucristo nuestros pecados han sido lavados (Juan 1:29), tenemos tener consciencia que no somos perfectos y no hay ninguno justo (Romanos 3:9-20), nuestra naturaleza humana esta situada en el error y siempre cometemos ofensas y pecado ante los ojos de Dios (muchas veces de manera inconsciente). Es por ello que debemos poner en práctica el proceso de perdón. Jesucristo nos lo confirma Mateo 6:12-15: 12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13 Y no nos metas en tentación, más libranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén 14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. Vemos cuan importante es el perdonar, lo anterior es un fragmento de la famosa oración del Padre nuestro; al finalizar la oración Jesús hace énfasis exclusivo a esta parte de la oración ya que el perdonar es algo exclusivo para agradar al Padre , nuestro galardón se fomenta en los cielos cuando lo hacemos (Grande es la gracia que hallamos delante de Jehová cuando perdonamos cualquier ofensa por parte de alguna persona, Jehová se deleita en ello).

Jesús también nos enseña Lucas 6:27-36: 27 Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestro enemigos, haced bien a los que os aborrecen; 28 bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian. 29 Al que te hiera en una mejilla, preséntala también la otra; y al que te quite la capa, ni aun la túnica le niegues. 30 A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva. 31 Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. 32 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué merito tenéis? Porque también los pecadores aman a los que los aman. 33 Y si hacéis bien a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? Porque también los pecadores hacen lo mismo. El practicar el amor hacia los enemigos es una de las cualidades que nos diferencia de aquellos que no son cristianos, nuestro corazón no debe poseer odio y lo que demuestra ello es nuestros actos; el versículo 29 hace una aclaración en verdad especial, esto no significa que debemos exponernos para el maltrato y al abuso: Significa en realidad que cuando alguien comete agravio contra ti, tu tienes que perdonar y estar preparado para perdonar de nuevo porque los seres humanos son incidentes en sus fallas, como también nosotros somos incidentes en nuestros pecados y Jehová nos perdona, también debemos perdonar las ofensas incidentes.

No esperemos nada bueno del hombre (Lucas 6:35), cuando hagamos el bien hagamoslo para el Padre que lo ve todo y Él es quien en realidad compensa, no para recibir recompensa del hombre. Mis amados hermanos, tal vez hayamos recibido mucho daño por una persona, una persona que lo único que quiere es nuestro fin, pero debemos perdonar y amar para agradar a Dios. Perdonar y amar a los enemigos son tareas muy complicadas si lo miramos de acuerdo a nuestra naturaleza humana, pero bueno es el Padre que nos da fortaleza para lograrlo todo (Filipenses4:13 ), perdonar y amar a nuestros agresores no es inmediato (toma mucho tiempo para muchos), pero es una tarea que debemos encomendar a Dios a diario en nuestras oraciones, demostrando a Jehová las ganas de luchar para mejorar. Cuando guardas rencor en tu corazón hacia alguien, dicho rencor es un veneno que te consume interiormente poco a poco… alejándote de los caminos de Dios (quien se hace daño eres tu mismo), pero cuando extirpas ese veneno (perdonas), sientes como la paz de Dios se revela y tu vida cobra un rumbo en el cual Jehová se alegra.

Eclektos

La Sana Doctrina (Verdadera Doctrina)

Biblia para blog, blogger

La sana doctrina constituye algo principal en la vida del cristiano, ya que con su identificación la persona que ha aceptado a Cristo como salvador ha de seguir pautas para tener una vida digna ante los ojos de Jehová. Desafortunadamente la verdadera enseñanza que ha traído Jesucristo a la tierra se ha distorsionado, en muchas ocasiones debido a las múltiples divisiones que se le da al cristianismo. En la actualidad hay gran variedad de doctrinas que no hacen parte de lo enseñado en las sagradas escrituras o bien las dichas sacan de contexto lo que dice la Biblia; aplicando una buena dosis de imaginación de lo que dice algún versículo dándose una interpretación errónea a lo que dice la Palabra de Dios.

En esta entrada se pretende brindar una buena noción de lo que es la verdadera doctrina, algo muy importante para seguir en los caminos de Cristo, como se nos exhorta en 1 de Timoteo  4:16 Ten cuidado de ti mísmo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. En este versículo donde Pablo encomienda al joven Timoteo, vemos como es menester cuidar la doctrina ya que con la ausencia de la dicha, nuestra salvación corre peligro. Además al proferir y mantener doctrina errónea también está en juego la vida espiritual de muchos (gran responsabilidad  para aquel que predica falsa doctrina).

Algo que caracteriza la verdadera doctrina de Dios se basa en el crecimiento espiritual de cada creyente, es decir la verdadera enseñanza apunta al perfeccionamiento de nuestra relación con Jehová, estableciendo una cercanía, una intimidad con Él. Desafortunadamente hay demasiados cristianos que llevan demasiados años introducidos en los caminos de Dios, sin embargo, parecen que estuvieran empezando; no son capaces de dejar que el Espíritu Santo actúen en sus vidas y siempre viven al pendiente del pensamiento y doctrina de otros, no escudriñan las escrituras por si mismos y repiten como loros todo lo que se les dice. Generando a su vez una vida espiritual perezosa (Hebreos 6:11-12), donde la apostasía es quien gobierna su vida y el corazón de aquellos esta alejado de Jehová.

Bien se habla de ellos en Hebreos 5:11-14 11 Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis  hecho tardos para oír. 12 Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis de necesidad de leche, y no de alimento sólido. 13 Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; 14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados  en el discernimiento del bien y del mal.

Es así mis amados hermanos que como cristianos siempre debemos luchar y perfeccionarnos para hacernos maestros en su palabra y alcanzar la madurez espiritual , que como hijos de Dios debemos tener como blanco. Es por ello que a manera de propósito se debe buscar el dejar de ser niño (de pensamiento, más no de corazón) y fortalecer nuestra relación con Dios cada día más.  Jehová también nos exhorta a fortalecer nuestro discernimiento en el versículo 14, este ejercicio se debe realizar a diario; el cual consiste en leer las escrituras y en la mucha oración (si es necesario ayuno), pidiendo que el Espíritu Santo nos revele lo que Dios nos quiere decir en su Santa palabra, buscando siempre la congruencia con el resto de la Biblia sin necesidad de forzamientos ni aplicando imaginación para interpretar el mensaje de Dios a nuestro acomodo.

Identificando la sana doctrina de Dios podemos mirar  Hebreos 6:1-2 1 Por tanto, dejando ya los rudimentos de la  doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas de la fe en Dios, 2 de la doctrina de bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno. En estos dos versículos vemos pues, condensados lo que significa la sana doctrina, en primera instancia parte del conocimiento del sacrificio de Cristo como fundamento para la edificación de la vida espiritual. Como segundo paso establece el perfeccionamiento de nuestra vida como cristianos, tener una íntima relación con Jehová y agradarle con el corazón es en lo que se basa nuestro mejoramiento. Como tercer pauta tenemos el bautismo, el cual es un paso de obediencia necesario para nuestro arrepentimiento de pecados y recibir el don del Espíritu Santo (Lucas 3 y Hebreos 2:38 ), la cuarta pauta de la sana doctrina es el de la imposición de manos que sencillamente es el don del Santo Espíritu que se nos es otorgado, el poder que recibimos mediante Él (1 de Corintios 12), lo que nos hace miembros activos dentro del pueblo de Dios; la quinta etapa de la verdadera doctrina se basa en promulgar la resurrección de muertos (predicar el evangelio) la cual se refiere a la nueva vida que se adquiere como cristiano(2 Corintios 5:17 y Colosenses 2:13), muriendo al viejo hombre (Colosenses 3:5-17). Por último, el paso final que caracteriza la enseñanza de Cristo es conducirnos de manera correcta ante los ojos de un Dios vivo ya que compareceremos ante su gran juicio (Apocalipsis 20:12), Jehová nos juzgará de acuerdo a lo que hayamos realizado en nuestras vidas, es por eso que se debe inculcar guardar una vida sana ante Él. Mis estimados lectores estas seis pautas determinan lo que es la verdadera doctrina y cualquier otra corriente de pensamiento que este alejada de estas pautas o no se preocupe por atenderlas todas, tiene que ser recibida como apostasía, puesto que no es la enseñanza de Cristo sino engaño que conlleva a perdición. Si seguimos la enseñanza de Jesucristo meticulosamente hallaremos gracia ante los ojos de Jehová para nuestra salvación.

El anterior señalamiento es importante para no ser engañados por la apostasía o falsas doctrinas que abundan en estos tiempos, existen muchos engañadores que profanan la Santa Palabra de Dios y muchos de los cristianos siguen en pos de ellos, divulgando y predicando falacias como si fuese palabra de Dios. Muchos anatemas o predicadores de apostasía no incitan a que el pueblo de Dios se perfeccione y lo que hacen es que se mantengan raquíticos en su vida espiritual: Efesios 4:14-15 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es Cristo. Tenemos que tener cuidado con esto mis hermanos, ya que nuestra vida en Cristo corre peligro al no seguir la verdadera doctrina.

Para concluir mis amados hermanos, tenemos que luchar a toda costa por conocer y aplicar la verdadera doctrina de Cristo Jesús, pues como hijos de Jehová estamos en la obligación de mejorar nuestra vida para hallarnos dignos ante Él. Que nuestra vida espiritual no se limite en asistir cada domingo a una iglesia, busquemos con mucha ansia su palabra, mejoremos nuestro discernimiento, aceptemos exclusivamente su doctrina; también debemos aceptar que todos como hijos de Dios por la unción del Espíritu Santo podemos hacernos doctos y maestros en su Palabra con el propósito de identificar su santa y verdadera doctrina.

Eclektos

¿Que es el Amor?

El amor todo lo aguanta, todo lo puede para blog, blogger

El amor ha sido categorizado por muchos como el “ciego sentimiento” que nos impulsa a sostener una unión sentimental con una determinada persona. Definición que limita al amor en un marco de un “sentir” y lo reduce a un pequeño contexto. Pero el verdadero Amor va más allá de esta limitación impuesta por la humanidad, el Amor es la esencia propia de nuestro Dios. Bien lo dice 1 de Juan 4:7-10: 7 Amados, armémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. 8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. 9 En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 10 En este consiste el amor: No en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. 12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. 

Si bien el Amor es la esencia de Dios, como cristianos es fundamental tener esta cualidad, ya que si Dios es Amor, sus hijos también debemos amar; el amar no se limita a sentirlo, el amar se demuestra mediante obras, miremos que en el apartado anterior en el versículo 9, se muestra que tan grande es el Amor que tiene Jehová para con nosotros que dio a su Hijo amado en sacrificio para nuestra salvación. Es decir si tu dices amar a alguien, tienes que estar dispuesto a dar lo mejor de ti para ese alguien, de otro modo no estás amando; miremos como Dios nos enseña a amar Dios fue capaz de entregar la vida de su propio Hijo unigénito por nosotros, nuestra vida eterna costó la vida de su Hijo amado. Es así que cuando amamos siempre debemos estar dispuesto a dar lo mejor de nosotros. Recordemos mis estimados hermanos que debemos amar a Dios sobre cualquier cosa o persona en el mundo, Marcos 12:30: Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Mis estimados amigos no olvidemos dar lo mejor de nosotros para nuestro Dios, tu corazón es lo que ve Jehová, grande es tú galardón en los cielos cuando Él encuentra amor en tu corazón principalmente para Jehová.

Por último quisiera compartirles las características del Amor, la esencia de Jehová el Dios de Israel, todo lo que cumple este extracto de las escrituras es el amor que tu debes tener como cristiano, 1 de Corintios 13:1-8:

Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuvieses toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tienen envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6 no se goza de la injusticia, mas se goza en la verdad. 7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8 El amor nunca deja de ser; pero las profecías acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará.

Mis estimados lectores gocémonos en el verdadero Amor de Dios manifestado por medio de su Hijo amado, como cristianos cada día debemos buscar y perfeccionar nuestro amor hacia Jehová. No justifiquemos con obras o prodigios la ausencia del amor. En el párrafo anterior vemos que para amar es necesario sufrir, como lo hizo Cristo por nosotros; que nuestro amor no se límite en palabras, que se demuestre, aprendamos pues de nuestro Padre Bueno. Él nos demuestra su Amor a diario y siempre es digno imitarle.

Eclektos